Hiedra

Hedera helix

La hiedra (Hedera helix) es una liana de hoja persistente y reluciente que se agarra con fuerza a los troncos, rocas o muros sobre los cuales crece. La imagen 1ª muestra el detalle de las ramas estériles, postradas o trepadoras, con raíces cortas adherentes y hojas de limbo palmado. En cambio, la ramas fértiles ilustradas en la imagen 2ª son erectas y tienen hojas con limbo foliar que va desde la forma ovada a la romboidal. Estas ramas no aparecen hasta que la hiedra no ha conseguido un desarrollo importante y están situadas siempre en las partes de la planta que reciben más luz.

Los frutos de la hiedra son bayas esféricas de unos 5 mm de diámetro que ennegrecen al madurar y provienen de flores de color amarillo verdoso.

La tradición popular dice que las hiedras pueden llegar a «ahogar» los árboles sobre los que trepan. Pero las raíces adherentes de la hiedra no penetran en los tejidos vivos del árbol, por lo que no es una planta parásita, sinó que tan sólo perjudica al árbol en la competencia por la luz, el agua y los nutrientes minerales.

En el Bages se puede encontrar hiedra en cualquier bosque sombrío más o menos húmedo, pero esta liana es especialmente abundante en los suelos fértiles cerca de torrentes dónde la vegetación potencial es el olmedo o el robledal.

[fotos Florenci Vallès]