El caracol Pomatias elegans pertenece a la familia de los pomátidos (o pomatiásidos). Los pomátidos son gasterópodos terrestres del superorden de los cenogasterópodos, integrado principalmente por especies marinas. Desde el punto de vista evolutivo, está bastante alejado de la mayoría de caracoles terrestres, que pertenece al orden de los pulmonados y al superorden de los heterobranquios. Los pulmonados, contrariamente a lo que sucede en la mayoría de cenogasterópodos, son hermafroditas y no tienen opérculo. Pomatias elegans tiene sexos separados y tiene adherido al pie un opérculo calcáreo con el cual tapa la abertura de la concha para protegerse y conservar mejor la humedad interna. En consonancia con el hecho de ser terrestre, respira a través de las paredes de la cavidad paleal y no tiene branquias, como la mayoría de pulmonados. Tiene una trompa alargada y dos tentáculos cilíndricos en cuya base están los ojos. Su concha mide 12-16 mm de alto por 9-11,5 mm de ancho, es de coloración variable (grisácea, marrón, rosada, amarillenta) y acostumbra a ser ligeramente mayor en las hembras. Se alimenta de materia vegetal en descomposición y vive allí donde ésta se encuentra, tanto en bosques, matorrales y prados, como en las zonas cultivadas (márgenes, olivares, viñedos ...). Sólo es activa cuando el ambiente es húmedo y se esconde (bajo piedras, hojas...) cuando es seco. Es una especie propia de la cuenca Mediterránea y de la Europa occidental, bastante frecuente en el Bages. Pomatias elegans pertenece al mismo orden que Moitessieria olleri, un pequeño caracol (2-3 mm de alto) de las corrientes de aguas subterráneas que fue descubierto en las cuevas del Toll de Moià en el año 1960. Durante la década de 1990 este caracol cavernícola fue encontrado por primera vez en la Cataluña Norte (departamento francés de los Pirineos Orientales). [fotos Florenci Vallès]