Borraja

Borago officinalis

La borraja (Borago officinalis) es la planta que da nombre a la familia boragináceas. Se trata de una hierba robusta a pesar de ser anual, que puede llegar a los 60 cm de altura. Está totalmente erizada de pelos híspidos, sin ser punzantes. Las hojas de la roseta basal son anchas, ovadas, gruesas y con pecíolo largo, mientras que las del tallo son mucho menores, lanceoladas y sésiles. Las flores tienen corola radiada de color azul intenso, a veces azul cielo o casi blancas, compuesta por 5 pétalos soldados por la base. En el centro de la flor hay 5 escamas que protegen los estambres erectos y el pistilo, agrupados en una estructura cónica. Al caer la corola, se descubre dentro del cáliz el fruto formado por 4 mericarpos esféricos.

La borraja es una planta muy popular porque, además de vistosa, es comestible y medicinal. Por una parte, de la borraja se comen sus hojas tiernas de la roseta basal. Existen variedades cultivadas, especialmente en Aragón. Por otra parte, sus flores se recolectan y dejan secar para preparar más tarde infusiones con propiedad sudorífica. Atendiendo al significado de la expresión «agua de borrajas», poca relevancia en la salud deben tener estas infusiones. Las flores secas de borraja son un ingrediente habitual de las mezclas de herboristería.

La borraja crece en primavera en los herbazales nitrófilos de los márgenes de caminos, huertos y ambientes humanizados. Es una planta espontánea y común en la comarca de Bages.

[fotos Jordi Badia (1ª) y Marta Queralt López (2ª y 3ª)]