Lumbricus terrestris es la lombriz de tierra por excelencia en Europa, la especie más común, aunque existen muchas más. Posee un cuerpo segmentado de color marrón rosado, de 10-25 cm de longitud por solo 4-8 mm de diámetro, cilíndrico con tendencia cónica en el extremo cefálico y plana en el extremo caudal. Las medidas de su cuerpo no pasan de ser relativas porque cambian con las contracciones y dilataciones del movimiento. El número total de segmentos o anillos puede llegar a 180. Entre los segmentos 31 y 37, más o menos a 1/3 de la longitud total, tiene el clitelo, una sección ligeramente más ancha y con los segmentos menos marcados donde almacena los huevos. La lombriz de tierra es hermafrodita. Sus órganos sexuales se encuentran en segmentos equidistantes entre la boca y el clitelo.

Lumbricus terrestris vive en el suelo, alimentándose de materia orgánica que engulle mezclada con tierra. Su actividad favorece la estructura y porosidad del suelo, aumentando a la vez las capacidades de retención de agua y de aire, y la fertilidad al triturar la materia orgánica y poner de nuevo en circulación los nutrientes que contenía. El eminente Charles Darwin, conocido por su largo viaje a bordo del Beagle y la formulación de la teoría de la evolución de las especies por selección natural, al final de su carrera dedicó esfuerzos a estudiar las lombrices de tierra en su Inglaterra natal y fue el primero en demostrar la contribución de las lombrices a la funcionalidad y fertilidad de los suelos. Charles Darwin comparó la construcción de los arrecifes de coral por los pólipos en el mar con la formación de los suelos por las lombrices en la tierra.

Como las demás lombrices, Lumbricus terrestris posee una piel viscosa, a través de la cual respira, que necesita mantener siempre húmeda. No suporta la luz. Muchas noches, cuando el aire es húmedo, Lumbricus terrestris sale a la superficie, entre otros motivos para copular y para recoger materia vegetal. Por la mañana temprano es fácil ver lombrices extraviadas sobre pavimentos cerca de céspedes. Si no encuentran rápido el suelo donde esconderse, morirán por deshidratación.

Las lombrices, por su cuerpo blando, se utilizan tradicionalmente como cebo para la pesca con anzuelos.

Lumbricus terrestris ostenta el honor de ser la primera, y por ahora única, especie del phyllum Annelida descrita en el website El medi natural del Bages.

[fotos Jordi Badia]